Alfa y Omega

Érase que se era una flamenquita tan pobre que no tenía para castañuelas; pero sus dientecitos sonaban por soleares las noches de frío.

La creí una bailaora y era serpiente de cascabel. ¿O fue al revés? Me moría de deseo, y deseé que ella me diera muerte. En eso tuve suerte.

[Enviado al concurso Cuenta 140 de elcultural.es, bajo el alias Silverio, tras un día sin Enrique Morente]

Published in: on diciembre 14, 2010 at 22:33  Comments (2)  
Tags: , , ,

The URI to TrackBack this entry is: https://microescritos.wordpress.com/2010/12/14/alfa-y-omega/trackback/

RSS feed for comments on this post.

2 comentariosDeja un comentario

  1. El fatum árabigo-andaluz ineludible del flamenco. Me recuerda una letrilla que medio escuché una vez (no recuerdo si de una soleáy tampoco recuerdo ni si la cito de forma más o menos literal)

    “En un cuartito los dos. Veneno que tú tomaras, veneno tomara yo. No me digas que me quieres, primita mía”

    • Toda la enjundia está en la última frase. En una primera lectura apresurada, creí entender: “No me digas que no me quieres, primita mía”. Tal y como usted la escribe, “No me digas que me quieres”, es abrumadoramente trágica. Eso sí que es elipsis y apocalipsis.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: